Contrainformes Psicológicos Periciales

Servicio de Contrainformes Psicológicos Forenses

Psicólogia juridica en Madrid

El Contrainforme Psicológico se define como la revisión o crítica técnica-metodológica sobre un informe realizado con anterioridad, teniendo como objetivo final el de informar sobre posibles carencias, lagunas o errores en cualquiera de las fases del informe original e informar sobre las consecuencias de dichos errores en las conclusiones emitidas en el informe original.

El Contrainforme Psicológico se encuentra reconocido y defendido por organismos nacionales de la Psicología, como el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (COPM), asumiendo la utilidad de este instrumento como garantía de calidad del ejercicio profesional de la psicología.

También está salvaguardado por la propia Ley de manera informal, mediante el principio de contradicción, y de manera formal por el artículo 347 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que estipula que “Las partes y sus defensores podrían pedir (…) la crítica del dictamen de que se trate por el perito de la parte contraria”. También materia penal se reconoce, en el artículo 484 la posible presencia de un tercer perito, nombrado por el Juez quien “repetirá, si fuere posible, las operaciones que hubiesen practicado aquellos, y se ejecutarán las demás  que parecieren oportunas”.

De esta manera, el Contrainforme Psicológico se coloca como un tipo de Informe en aumento de uso, dada su utilidad pericial al garantizar que las afirmaciones vertidas en un informe pericial psicológico gozan, o no, de validez y fiabilidad.

Cada vez más, empresas y administraciones mejoran sus sistemas y procesos para detectar errores en la información que manejan. En una sociedad donde la cantidad de datos es abrumadora, identificar posibles fallos de manera temprana es esencial para evitar consecuencias mayores.

Este principio también se aplica en el ámbito de la psicología forense, especialmente en los contrainformes psicológicos periciales. Estos informes tienen el propósito de analizar, validar y, en caso necesario, corregir las conclusiones de una evaluación psicológica previa. En muchas ocasiones, ofrecen una segunda opinión profesional, fundamental cuando un informe inicial presenta inconsistencias o genera dudas.

Elaborar un contrainforme requiere un alto nivel de especialización, ya que implica revisar con rigor metodológico las bases científicas y técnicas del informe original. Dado que estos documentos suelen utilizarse en casos complejos y de gran relevancia, es crucial que la revisión sea precisa y objetiva. Cometer un error una vez es inaceptable.

Por eso, contar con un especialista en la materia marca la diferencia. Un análisis detallado y fundamentado puede aportar claridad en situaciones difíciles, garantizando que las decisiones se tomen con la mejor información posible.

Todo el proceso no finaliza con la emisión o entrega del informe, sino con la ratificación y defensa en Sede Judicial del informe.